REPORTAJE
| El Retorno de los Elfos.::. |
Los Elfos fueron seres de los días antiguos ya perdidos y olvidados del mundo celta cuyas voces han llegado a nosotros a través de las ya clásicas obras de JRR Tolkien quien nos relata "...en los días antiguos de la Tierra Media, al noroeste del viejo mundo y al este del mar, los Elfos atesoraban historias de la luz del sol y las estrellas antes de que el mundo fuera gris...en primavera cuando el viento mueve las primeras hojas aún puede oirse el eco de la voz de los elfos..."
En la concepción de Tolkien los elfos, llamados también Quendi, fueron la más hermosa y sabia de las razas que jamás existieron. Los elfos hacían las cosas más bellas que cualquier otra criatura terrenal, disfrutaban de la máxima felicidad y padecían los mayores sufrimientos. Eran inmortales y no envejecían, de manera que vivían mientras la Tierra viviera. No conocían la enfermedad o las pestes aunque sus cuerpos eran de la misma sustancia que la Tierra y podían ser destruidos por fuego o acero en la guerra o incluso morir de pena. Tenían el mismo tamaño de los hombres, que todavía no habían sido creados, pero los elfos eran más fuertes física, mental y espiritualmente, y no se debilitaban con la edad; sólo se hacían más sabios y hermosos. La luz de la luna y las estrellas brillaban en sus cuerpos y vestimentas. Se dice que siempre había luz en un rostro élfico, que el sonido de sus voces era variado, hermoso, sutil como el agua. De todas las artes, eran maestros en el habla, la canción y la poesía. Los elfos fueron los primeros que hablaron en la Tierra y nadie antes que ellos cantó. Y por eso se llamaban a ellos mismos, muy apropiadamente, los Quendi, los "parlantes", porque enseñaron a hablar a todas las razas de la Tierra.

Tolkien se adentra en la historia primera de los elfos "antes de que surgieran el sol y la luna", cuenta de los destinos de los distintos linajes del pueblo élfico, de los viajes, guerras y su destino que los separó de las demás razas. Habla de su apogeo y de cómo al sobrevenir el cambio del mundo "las tierras mortales se cerraron sobre si mismas y las tierras imperecederas fueron colocadas en un lugar que solo podrían alcanzar las blancas naves élficas." Durante esta segunda edad del Sol se constituyó la última alianza entre elfos y hombres. En la Tercera edad, en la era del dominio de los hombres, los últimos elfos del linaje de los eldar zarparon de los puertos grises a bordo de las últimas naves blancas para seguir el camino recto. Y así desapareció para siempre este pueblo de las estrellas rumbo a aquel lugar fuera del alcance de los mortales, quienes solo lo conocen por leyendas o a través de los sueños.
Habla Elfa
Una mujer joven de hoy - al parecer con gotas de sangre élfica por sus venas, herencia de su abuela - es quien me adentra en la magia de los elfos. Francisca Navarro es Elfa, quien ha recorrido un largo camino y hoy en sus clases, lecturas y talleres enseña a integrar la magia en la vida cotidiana bajo el lema "siempre recorriendo un camino con corazón en servicio de la evolución del planeta".
Practicante de yoga, meditación budista tibetana y estudios de alimentación taoísta, a mediados de los 90 viaja a México donde aprende durante varios años el uso de la energía según la concepción tolteca y maya. Tras varios años de investigación, estudio y práctica, sintetiza sus conocimientos en el año 2000 con el Yok`Ha, Maya Yoga - del maya antiguo Yok -elevado- y Ha -verdad- es decir, "una verdad más elevada". Se trata de una fusión que contiene enseñanzas del yoga clásico, ejercicios taoístas y tibetanos, y movimientos chamánicos preamericanos que usaban los antiguos mexicanos para el uso óptimo de la energía vital, todo internalizado en los códigos calendáricos mayas que curiosamente vino a aprender en su regreso a Chile con su actual pareja, Claudio Arenas, gran conocedor e investigador de la Noósfera. Este Yok`Ha que inicia con una cálida ronda de mate donde los participantes dejan sus preocupaciones de lado y disfrutan de un aqui-ahora, "es una técnica completamente holística que abarca todos los aspectos de la vida, que nos ayuda a transformarnos en seres multidimensionales, tal como los toltecas vivían y enseñaban a vivir. En mis clases entrego información desde posturas del yoga preamericano hasta formas mágicas de hacer el aseo en casa."
Para Francisca, a quien se le puede ver en el canal 9 de VTR de la Quinta Región en su programa de Yoga Maya y donde muchos la identifican como la actriz de teleseries de mediados de los 90, existe un puente directo entre los elfos del mundo celta y los antiguos conocimientos toltecas-mayas. "Me di cuenta de esta conexión al estudiar la obra del filólogo Domingo Martinez Paredes, académico de la Universidad Autónoma de Mexico de los años 50 y 60, quien tras investigar durante toda su vida la lengua maya que tan bien conocía como idioma materno, concluye de una manera muy evidente y concreta que ésta tendría su origen remoto en la Atlántida. Es decir, el mismo origen de la cultura de los druidas celtas." -agrega Francisca.
"En sus obras "Un Continente, una Cultura", "Parapsicología Maya" (editorial Orion) y también en los libros de sus contemporáneos Manuel Amábilis Domínguez ("Los Atlantes en Yucatán") e Ignacio Magaloni Duarte ("Educadores del Mundo") podemos encontrar un muy interesante planteamiento que nos muestra la lengua maya como el idioma que hablaron las más antiguas y evolucionadas civilizaciones alrededor de todo el planeta. Incluso establecen que el alfabeto griego - alfa, beta, gamma...- fonéticamente en lengua maya cuenta la historia del hundimiento de la Atlántida. Estos autores desarrollan sus teorías de una manera científica y concreta. Ahora, yendo a un plano mitológico, para mi el éxodo de los elfos hacia las tierras desconocidas del oeste de las que nos habla Tolkien, es el viaje hacia tierras puras que aún tenían la vibración apropiada, es decir, América precolombina. Los elfos estarían conectados al origen de varias culturas americanas incluída la mapuche, que en su lengua manifiesta esa profunda sutilidad y magia que en los idiomas modernos no existe."
"Leí a Tolkien a principios de los 90 - cuenta Elfa - y sentí una enorme conexión con la raza élfica, una gran convicción de que su historia era algo real y que yo formé parte de esa cultura de alguna manera. Comprendí mi profunda melancolía al vivir en un mundo tan dañado, donde yo no encajaba, al igual que los elfos sufren con la brutalidad del hombre y su falta de conexión y respeto por la Naturaleza. Los elfos son el espíritu de la Tierra, para mi, son el humano perfecto, actuando con la totalidad de sus potencialidades y utilizando los elementos a voluntad. Son seres humanos vibrando en la más alta frecuencia dentro de un cuerpo orgánico. Encontrarme con los elfos me dio alegría, esperanza, sentido. Me fui a México en un viaje solitario hacia una vida de aprendiz de Chamana Élfica. Me conecté con la Tierra, con la memoria de nuestras culturas ancestrales, con lo esencial de los elfos, lo que fuimos alguna vez y lo que seremos en un futuro no muy lejano, y acepté aqui en Chile el nombre Elfa que nació como un juego y se convirtió en lo que aspiro ser otra vez, en esta vida. Me dicen Elfa, pero soy una aprendiz de Elfa, aún me queda mucho camino por recorrer."
Al terminar nuestra conversación bajo el gran damasco de su casa-aldea en Limache, Francisca vislumbra el posible retorno de los elfos: "Sabemos que vienen cambios planetarios importantes ya que el sistema solar alcanzó su punto de máxima densidad en este giro galáctico y estamos retornando a la luz, a las cercanías del corazón de la Vía Láctea. Se suma todo esto a lo que más nos incumbe a nosotros como humanos, la ascensión del ciclo de manchas solares que nos trae la posibilidad de iluminar todo nuestro ser, para elevar nuestra vibración hasta alcanzar la de los elfos de antaño. Este cambio lo estamos viendo claramente en los niños que están naciendo ahora, que son muchísimo más luminosos, más vibrantes, más vivos. La oportunidad evolutiva que se nos presenta es demasiado entretenida y desafiante como para obviarla, se nos está regalando la posibilidad de producir en un par de años una evolución que antes tomaba cientos o miles, para convertirnos ahora en esos hermosos elfos."
UN LEGADO MÁGICO
"Mi abuela dejó en mi memoria la imagen de una mujer-chamana-elfa velada tras el sincretismo, con su rosario diario rezado mientras caminaba en el campo, en el jardín, con su conexión con los pájaros que como un hada alimentaba con las migas del pan de las comidas en un ritual sagrado que repetía todos los días. Recuerdo su pelo cano, largo hasta la cintura tomado en un moño, sus faldas, su sonrisa, sus ojos brillantes llenos de amor. En sueños ella abrió mi corazón y me hizo heredera de un linaje de mujeres que mantienen viva la luz de la esperanza, de la fortaleza, de la bondad y de la voluntad. Su innegable herencia gaélica llegó a mi corazón y se instaló como el más preciado tesoro. Poco a poco he ido descubriendo hacia dónde va todo esto, hacia donde me dirijo con este hermoso legado celta. Es como el juego de la búsqueda del tesoro, que mi abuela nos preparaba en el sur donde íbamos recorriendo todo el campo guiados por sus poéticos acertijos en un muy elaborado mapa. Y el tesoro no era lo más importante, sino su búsqueda, llena de sorpresas, aventuras y encantos."
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Padma Alegría
Periodista
Marzo 2005
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